Hay un poquito de todo en este gramajo.
Con un botón desprendido, citaste:
Hemos comido como boas.
Y mis dientes de conejo aparecieron a las diez.
El susto de ser nosotros mismos
desapareció como un cuco de la luz.
Sus garras nos hacen reír.
Hay un dique en las bolsas de tus ojos.
Algunas noches, acumula sueño
Y puedo soñar todo lo que quiero.
(a boca abierta).
Porque el susto de ser nosotros mismos
no nos reprende.
Y los fantasmas se enredan a medida que gira la sábana.
12 comentarios:
La libertad de ser uno mismo no tiene comparación con otra. Me gusto tu texto. Me hizo pasar un buen rato
Gracias por publicarlo!
Saludos
Gracias a vos Eduardo por leer mis migas!
me encantó
(pero todos los cucos se espantan con la luz? no habra cucos diurnos?)
Saludos, Nora
Que bueno que el susto desaparezca, el miedo siempre fue tonto, dice una canción.
Un beso. Lindo Blog.
Facu.
ah julieta! tus paisajes de penumbra e intimidad son un poco de aire fresco ante la asfixia del diario correr.
te abrazo desde bogota
Un conejo en la oscuridad, se lo traga sin compañia.
(Beso)
me encantó leer y escucharme en tu poema en la palabra "cuco". Cuanto hace de es palabra... Bella como siempre Juli. Hasta pronto, un beso y un suspiro...
...Como un fantasma entre las sábanas, como una boa que se relame por todas las migas que derramas por el hormiguero...
...Así quedo, mademoisselle...
Una poética lúdica y casi minimalista pero degustable, por cierto.
Saludos :)
Un poquito de todo esto junto juntado amasijo que somos nosotros sin puntos ni comas
fantástico. no voy a reducir la belleza de este poema a un comentario mío, así que mejor lo sigo disfrutando.. saludos. nos leemos.
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