jueves, 14 de abril de 2011

wave goodbye

Leve, casi afónico
se fue
un verano mandarina.

Quedó liquidado
bordeando un zócalo
de aquella pileta.

Un verano mandarina
sin tiempo ni gusto.

Donde el hocico de un perro
elige el éxodo de la mariposa
y echarse a la sombra.

8 comentarios:

juan dijo...

me gusta mucho, Juli!

Eduardo Martín Gómez dijo...

Mucho que no escribes. Llega el invierno! Veamos que trae.

Vagamundo dijo...

efecto de la globalización... porqué no un otoño de fresa y un invierno de cerezas...

Camila Mardones dijo...

la mariposa se echa en la sombra

que vuele, Juli !

Pablo Terrible dijo...

Heromoso. Realmente. Lenguaje con semblante propio.


Saludos!

Pablo

Leo Mercado dijo...

Llego aquí desde lo de Jorge A.
Este texto me gustó, particularmente, mucho.
Abrazo.

diana moreno dijo...

muy bueno.

libeasler dijo...

Excelente
Un placer leerte
Saludos